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El desarrollo de Vaca Muerta se consolidó este año como uno de los pilares del superávit comercial argentino. Según un informe de la consultora Economía y Energía, el saldo de la balanza energética alcanzó los USD 5.368 millones hasta septiembre, lo que representa un aumento del 45% interanual y equivale al 90% del superávit total de la balanza comercial de bienes.
El crecimiento del sector oil & gas impulsó la entrada de divisas, en línea con las proyecciones del presidente Javier Milei, quien sostiene que el país “tendrá un exceso de dólares” gracias al impulso exportador del agro, la energía y la minería.
El informe, elaborado por el economista Nicolás Arceo, destaca que el crudo fue el principal motor del incremento, con exportaciones que crecieron un 21% en valor, impulsadas por un salto del 41% en los volúmenes, que compensó la baja de los precios internacionales. Además, las importaciones de energía se redujeron un 21%, lo que fortaleció el saldo positivo.
La coyuntura global también favorece al país: la transición energética y la reconfiguración de las cadenas de suministro colocan a Argentina en una posición estratégica por sus reservas de litio, cobre y gas no convencional, además de su competitividad agroindustrial y su capital humano calificado.
Entre las obras clave, este fin de semana se completó la última soldadura del oleoducto Vaca Muerta Sur, que permitirá exportar más de USD 15.000 millones anuales desde 2027, según proyecciones del sector. La iniciativa fue impulsada por YPF junto a Pluspetrol, PAE, Pampa Energía, Vista, Chevron, Shell y Tecpetrol, socios en el consorcio Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
El potencial se amplía con los futuros proyectos de gas natural licuado (GNL), que podrían aportar más de USD 30.000 millones anuales para 2030, según estimaciones de Rystad Energy.
En paralelo, YPF cerró recientemente dos acuerdos internacionales por USD 1.200 millones para potenciar sus exportaciones y el desarrollo de GNL, mientras que Tecpetrol consiguió otros USD 750 millones mediante un bono externo. Estos flujos financieros, junto con el retorno de capitales provinciales, refuerzan las reservas y mejoran el horizonte fiscal y cambiario del país.
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