En un operativo certero que culminó siete meses de inteligencia, Gendarmería Nacional desarticuló una red de comercialización de estupefacientes que operaba en el oeste provincial. Si bien el procedimiento arrojó el secuestro de drogas y dinero, los investigadores ponen especial énfasis en diez teléfonos celulares incautados, los cuales se consideran la pieza maestra para desmembrar por completo la estructura delictiva.
Los dispositivos fueron secuestrados junto a otros elementos probatorios en seis domicilios distribuidos equitativamente entre Fiambalá y Tinogasta. Según fuentes judiciales, estos móviles serán peritados de inmediato con el fin de reconstruir la red de contactos, proveedores y clientes de los ahora detenidos.
La irrupción de las fuerzas federales, bajo las órdenes del Juzgado Federal de Catamarca, permitió el decomiso de:
Comunicación y Logística: Diez (10) teléfonos celulares y un automóvil.
Estupefacientes: 85 gramos de flores de marihuana (cogollos) y una planta adulta de la misma especie.
Evidencia financiera: Dinero en efectivo con restos de cocaína y una balanza de precisión.
Documentación: Diversos papeles de interés para la prosecución de la causa penal.
La causa tuvo su origen en julio de 2025. Tras una exhaustiva labor del Grupo Operativo de Investigaciones y Procedimientos (GOIP), se logró identificar los puntos estratégicos de acopio y distribución que funcionaban en el departamento.
Actualmente, tres personas permanecen detenidas y fueron trasladadas a comisarías de San Fernando del Valle de Catamarca, mientras que una cuarta persona quedó supeditada a la investigación. La causa atraviesa una etapa crítica donde el análisis minucioso de la información contenida en los celulares secuestrados determinará el grado de responsabilidad de cada involucrado y posibles nuevas derivaciones en la región.