La justicia de Córdoba investiga un millonario golpe comando contra el Club Atlético Talleres, ocurrido el pasado 1 de febrero durante el transcurso del partido frente a Platense. Bajo una precisión milimétrica, una banda de delincuentes sustrajo $97 millones en efectivo, producto de la recaudación de la tienda oficial, tras ingresar con información privilegiada al predio administrativo.
El fiscal Ernesto De Aragón lidera la instrucción bajo una hipótesis central: la existencia de una "entregada". La sospecha radica en que los asaltantes conocían con exactitud la ubicación de la caja fuerte, el sistema de monitoreo y los movimientos del personal de seguridad, lo que les permitió operar con total impunidad.
El asalto no fue producto del azar, sino de una operación de inteligencia criminal previa:
Ingreso: El grupo ingresó por el portón 3 del estadio y redujo rápidamente al guardia de seguridad privada.
Logística: Al no poder abrir la caja fuerte en las oficinas, la cargaron íntegramente en una camioneta para darse a la fuga.
Mensaje mafioso: Antes de escapar por la calle Tomás Lawson, los delincuentes realizaron un grafiti con la leyenda "La Fiel por siempre". Los peritos analizan si se trata de una firma auténtica de la facción de la barra brava o de una maniobra de distracción para desviar la investigación.
El hecho expone la fragilidad de los sistemas de vigilancia ante el avance del crimen organizado y la posibilidad de deslealtades internas. La precisión del golpe sugiere que los autores contaban con datos sensibles sobre la disposición de las oficinas y los horarios rotativos del personal.
Por su parte, el presidente de la institución, Andrés Fassi, confirmó que el club se constituirá como querellante en la causa. La dirigencia busca impulsar la investigación para dar con los responsables materiales e intelectuales del ataque, que representa un duro golpe al patrimonio del club.
El Departamento de Robos y Hurtos se encuentra analizando las cámaras de seguridad de las inmediaciones para rastrear el recorrido del vehículo utilizado. Mientras tanto, el foco permanece sobre el entorno del club para identificar quién facilitó la logística necesaria para perpetrar el robo.