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Trump frena una nueva ofensiva sobre Venezuela tras excarcelaciones selectivas y abre una negociación política y energética

La Casa Blanca valoró la liberación parcial de presos políticos como un gesto táctico del chavismo, aunque persisten las advertencias sobre represión, presos aún detenidos y condiciones reales para una transición democrática.
09/01/2026 07:46 | Internacional
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la cancelación de una segunda fase de ataques contra Venezuela luego de que el gobierno chavista avanzara en la liberación de un grupo de presos políticos. La decisión fue presentada por la Casa Blanca como una señal positiva en un contexto de máxima tensión regional tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas.

Trump calificó las excarcelaciones como un “gesto importante e inteligente” orientado a reducir el conflicto y sostuvo que, a partir de estas acciones, la nueva ofensiva militar dejó de ser necesaria. Sin embargo, aclaró que las fuerzas estadounidenses mantienen su despliegue naval como medida preventiva, lo que evidencia que la desescalada es condicional y reversible.

En paralelo, el mandatario norteamericano destacó una cooperación creciente con sectores del poder venezolano en materia energética. Según afirmó, empresas petroleras internacionales invertirán al menos 100 mil millones de dólares en la reconstrucción de la infraestructura de petróleo y gas, un proceso que describió como estratégico y que será abordado en reuniones previstas en la Casa Blanca. El énfasis económico refuerza la idea de que la transición política también está siendo condicionada por intereses energéticos.

Desde Caracas, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, confirmó la liberación de parte de los detenidos por razones políticas y presentó la medida como una decisión soberana del Estado venezolano orientada a la “búsqueda de la paz”. No obstante, evitó precisar cifras y alcances concretos, en un contexto donde organismos independientes denuncian que la represión continúa bajo nuevas modalidades.

La organización Foro Penal sostiene que aún hay al menos 863 personas encarceladas o perseguidas por motivos políticos. Su director, Alfredo Romero, reclamó una amnistía amplia y verificable que permita recomponer la confianza social, sin que ello implique impunidad frente a crímenes de lesa humanidad. En la misma línea, la Plataforma Unitaria Democrática advirtió que las excarcelaciones parciales no alcanzan si no van acompañadas por el cese de la represión, el desmantelamiento de grupos irregulares y garantías efectivas de derechos civiles.

La decisión de Trump se produce pocos días después de la operación estadounidense que derivó en la captura de Maduro, acusado de narcoterrorismo, un hecho que alteró de manera abrupta el equilibrio político venezolano. Desde entonces, Washington presiona por gestos concretos que respalden un proceso de transición, mientras mantiene abiertas todas las opciones.

El propio Trump afirmó además que el chavismo comenzó a cerrar un centro de detención y tortura en el centro de Caracas, una denuncia reiterada durante años por organismos de derechos humanos. Aunque no precisó detalles, la referencia refuerza la narrativa estadounidense sobre las violaciones sistemáticas cometidas por el régimen caído.

A pesar del tono optimista del anuncio, el escenario sigue marcado por la fragilidad. Las excarcelaciones, el repliegue militar parcial y las negociaciones económicas conviven con reclamos pendientes y desconfianza interna. Para la oposición venezolana y la comunidad internacional, la clave no está en gestos aislados sino en cambios estructurales que garanticen libertades, justicia y reglas claras. Mientras tanto, la presión externa continúa siendo el principal factor que condiciona el rumbo del proceso.

Temas: #Politica

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