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Cuba, al borde del colapso energético: sin combustible, se paraliza el transporte y crecen los apagones

El fin de los envíos de crudo desde Venezuela y la presión de Estados Unidos profundizan una crisis que impacta de lleno en la vida cotidiana
13/01/2026 10:03 | Internacional
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La escasez de combustible en Cuba se agravó en las últimas semanas y comenzó a afectar de manera directa servicios esenciales, en un contexto marcado por la suspensión de los envíos de petróleo desde Venezuela y el endurecimiento de la presión estadounidense. El desabastecimiento ya impacta en el transporte público, multiplica los apagones y complica el funcionamiento de amplios sectores de la economía.

Uno de los primeros efectos visibles fue la reducción del servicio de ómnibus y microbuses urbanos, fundamentales para la movilidad diaria en las principales ciudades. En La Habana, las denominadas “gacelas”, pequeños y económicos microbuses, comenzaron a suspender recorridos por falta de combustible. Según informó el portal opositor 14ymedio, solo un número limitado de unidades seguirá operando “hasta que el combustible lo permita”, sin garantizar la cobertura total de las líneas.

Ante versiones que circularon en redes sociales sobre una supuesta paralización general de las actividades no esenciales, el portal oficialista Cubadebate salió a desmentir la información y pidió a la población remitirse únicamente a los canales estatales. Sin embargo, el propio reconocimiento oficial de las restricciones confirma la gravedad del escenario energético.

La crisis no es nueva, pero sí más profunda. Cuba arrastra desde hace décadas un déficit estructural de combustible que se traduce en apagones frecuentes, interrupciones productivas y restricciones en sectores estratégicos. La diferencia actual radica en la magnitud del impacto y en la falta de alternativas inmediatas para compensar el faltante.

La odisea de conseguir nafta

Para la población, cargar combustible se convirtió en una tarea cada vez más difícil. En gran parte de La Habana, numerosas estaciones de servicio permanecen cerradas por desabastecimiento. En zonas como Habana del Este, apenas una parte de las gasolineras sigue operativa, mientras que en el oeste de la capital varios servicentros cerraron en un solo día.

Existen actualmente tres vías para acceder a combustible. La primera es a través de estaciones que venden nafta en divisas, a un valor de 1,30 dólares por litro, con pago exclusivo mediante tarjetas prepagas. La segunda opción es el mercado informal, donde el litro se comercializa a precios muy superiores al oficial. La tercera alternativa es el sistema en pesos, que requiere inscripción en una aplicación estatal y largas esperas para acceder a cupos limitados.

Vecinos relatan demoras de semanas o incluso meses para obtener turnos, y señalan que, en muchos casos, cuando llega la notificación no hay disponibilidad del combustible requerido.

Un déficit estructural sin salida inmediata

Cuba produce alrededor de 40.000 barriles diarios de crudo, una cifra insuficiente frente a una demanda estimada en al menos 110.000 barriles por día. Durante años, el principal sostén fue Venezuela, que llegó a enviar hasta 100.000 barriles diarios, aunque ese flujo se redujo drásticamente antes de su interrupción total.

Los aportes de Rusia y México resultan marginales y no alcanzan para cubrir el déficit energético. A esto se suma la escasez de divisas, que limita la capacidad de importar combustibles en el mercado internacional.

El presidente Miguel Díaz-Canel negó la existencia de negociaciones con Estados Unidos más allá de cuestiones migratorias, mientras el gobierno enfrenta un escenario cada vez más complejo.

Sin petróleo, con recursos financieros limitados y sin aliados capaces de compensar el faltante, Cuba atraviesa una de las crisis energéticas más profundas de las últimas décadas, con consecuencias directas sobre la economía y la vida cotidiana de millones de personas.

Temas: #Economía #Politica

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