← Volver

Renovación con fractura en la CGT: nuevo triunvirato y una salida que marca distancia

Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo conducirán la central obrera hasta 2029. El acuerdo mayoritario marginó al barrionuevismo y derivó en la salida de la UTA. La nueva conducción deberá negociar la reforma laboral con el Gobierno.

05/11/2025 21:01 — Nacional
Imagen destacada

Con un congreso cargado de tensiones internas y señales de recambio, la CGT eligió a su nuevo triunvirato de conducción integrado por Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (Seguros) y Cristian Jerónimo (Vidrio), quienes estarán al frente de la central obrera hasta 2029.
La votación —que reunió a 1604 congresales, con 35 votos en blanco— consolidó al bloque mayoritario del sindicalismo tradicional, aunque dejó heridas abiertas: la UTA decidió alejarse y el sector de Luis Barrionuevo quedó fuera del reparto de poder.

Tras la proclamación, Argüello marcó el tono político de la nueva etapa:

“Nos vino una tarea muy difícil, pero con los trabajadores no se jode. Estamos unidos para defender los derechos que nos costaron tanta lucha”.

Jerónimo y Sola completaron el mensaje, con llamados a la “unidad del movimiento obrero” y a la “modernización negociada” de las relaciones laborales. “El mundo del trabajo cambió —admitió Sola—, pero la herramienta es el convenio colectivo, donde empleadores y trabajadores crean sus reglas. Allí debe discutirse cualquier reforma”.

El acuerdo que llevó al nuevo triunvirato reunió a “los Gordos”, los independientes, el moyanismo y el sector ferroviario de Sergio Sasia, dejando afuera al kirchnerismo sindical y al barrionuevismo. La votación ratificó la continuidad del esquema de tres secretarios generales, una decisión que selló la ruptura con Luis Barrionuevo (gastronómicos) y Roberto Fernández (UTA), quienes rechazaron integrarse a la conducción.

La salida del gremio de los colectiveros fue inmediata, mientras La Fraternidad y otros aliados del sector gastronómico optaron por mantenerse dentro de la central, aunque con marcado descontento.

En paralelo, los sindicatos más cercanos al kirchnerismo aceptaron los cargos ofrecidos, pero delegaron su representación en segundas líneas, como forma de expresar malestar por las “decisiones inconsultas”. Así, Abel Furlán (UOM), Sergio Palazzo (Bancarios) y Ricardo Pignanelli (SMATA) evitaron ocupar directamente sus nuevos puestos.

La estructura general mantiene a Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez, José Luis Lingeri y Sergio Sasia en posiciones clave, mientras que Héctor Daer pasó a Interior y Horacio Arreceygor asumió Prensa.

Aunque la conducción muestra cierta renovación —sobre todo con la llegada de Sola y Jerónimo—, la representación femenina sigue relegada: Maia Volcovinsky (Judiciales) continuará en Derechos Humanos, y sólo Marina Jaureguiberry (SADOP) ascendió a la Secretaría de Ciencia y Técnica.

Con el cambio formalizado, la nueva CGT encara su primer desafío político: negociar con el Gobierno los alcances de la reforma laboral, en un contexto donde la unidad sindical sigue en disputa.

#Lector #Politica
Noticias relacionadas
💬 Dejá tu comentario