En respuesta a la profunda crisis que atraviesa el sector, el Gobierno de la Provincia confirmó que destinará una partida de hasta 400 millones de pesos para asistir a los productores de uva catamarqueños. El auxilio económico se canalizará a través de AICAT y consistirá en un aporte directo de $40 por kilo de uva con destino a mosto, bajo el concepto de cosecha y acarreo.
La decisión se selló en una cumbre encabezada por el gobernador Raúl Jalil, de la que participaron los intendentes Ernesto Andrada (Tinogasta) y Raúl Úsqueda (Fiambalá), junto a autoridades del Ministerio de Desarrollo Productivo y referentes de bodegas locales. El objetivo primordial es sostener el precio y garantizar la colocación de la producción en un mercado nacional marcado por la retracción de exportaciones y la suba de costos operativos.
El anuncio es el resultado de una fuerte movilización que comenzó en enero, encabezada por más de 96 productores de localidades como Medanitos, Tatón, Saujil, Palo Blanco y la ciudad de Tinogasta.
Lucrecia Garibay, productora y referente del grupo, explicó que la mayor preocupación residía en la imposibilidad financiera de encarar la vendimia. "No sabíamos qué iba a pasar o si nos iban a comprar la uva. Lo que más nos inquietaba era la cosecha, porque nadie iba a poder pagar para concretarla", detalló en diálogo con medios locales.
Sobrestock de mosto: El negocio del mosto ha perdido rentabilidad y existe un excedente de producto que complica la comercialización.
Uva Cereza: Se observa un cambio en el consumo que afecta históricamente a esta variedad.
Expectativa de cosecha: A pesar de la crisis financiera, se espera una producción "buena" que podría superar los 8 millones de kilos de uva.
"La crisis vitivinícola va más allá de Catamarca, pero nosotros necesitábamos una respuesta para seguir viviendo de nuestro trabajo", resaltó Garibay.
La intervención de AICAT funcionará como puente mediador para asegurar que los fondos lleguen de manera efectiva a los pequeños y medianos productores, permitiendo que la producción no quede en la planta por falta de recursos para la zafra.