Mientras los grandes centros urbanos y los debates legislativos dominan la agenda nacional, en el corazón del departamento Tinogasta, los productores independientes de Copacabana demuestran con hechos que el camino hacia la recuperación del país nace en la tierra.
A través de imágenes que llegan desde el campo, se observa la intensa labor de la cosecha y el secado de uva, una actividad que no solo genera productos de primera calidad para el mercado, sino que se convierte en una fuente vital de empleo para la comunidad local.

En un contexto económico complejo, estos productores se destacan por:
Generación de empleo: Al contratar trabajadores de la zona para la cosecha y el proceso de pasas, dinamizan la economía circular del departamento.
Compromiso con la calidad: El meticuloso proceso de secado al sol garantiza un producto natural que representa la identidad productiva de Catamarca.
Resiliencia: Productores que, lejos de las estructuras estatales, se levantan al alba para sacar adelante sus emprendimientos y, por extensión, al país.
Este esfuerzo silencioso en Copacabana contrasta con las recientes tensiones vividas en la región. Mientras los vecinos de Fiambalá denuncian falta de transparencia en el uso de recursos y se retiran de audiencias informativas por considerarlas una "pérdida de tiempo" técnica, el sector productivo independiente sigue enfocado en producir resultados tangibles.
La comunidad valora cada vez más a estos referentes que, ante un país devastado, eligen la inversión privada y el trabajo duro como única herramienta de progreso real. Gente de trabajo, productores que dan el ejemplo y que son, en definitiva, quienes sostienen la esperanza de un futuro próspero para toda la comunidad tinogasteña.