El Ministerio de Salud de la Nación puso en marcha la distribución federal de las vacunas correspondientes al Calendario Nacional de Vacunación 2026, con el envío inicial de más de 3,4 millones de dosis y millones de insumos complementarios a todas las jurisdicciones del país. El objetivo oficial es asegurar el abastecimiento para el primer trimestre del año y evitar interrupciones en la cobertura sanitaria.
Según informó el titular de la cartera, Mario Lugones, la planificación del reparto se realizó en función de datos de consumo y cobertura de cada provincia, bajo un esquema escalonado que apunta a mejorar la eficiencia logística. Desde el Gobierno destacan que esta metodología busca reducir desajustes históricos en el stock y optimizar el uso de recursos públicos, en un contexto de restricciones fiscales.
Uno de los cambios centrales anunciados es la modificación del esquema de la vacuna Triple Viral, que protege contra sarampión, rubéola y paperas. La decisión de adelantar la segunda dosis, que hasta ahora se aplicaba al ingreso escolar, responde a criterios técnicos orientados a reducir períodos de vulnerabilidad en la primera infancia. Con el nuevo esquema, los niños nacidos desde julio de 2024 recibirán la segunda dosis antes de los dos años, mientras que quienes nacieron con anterioridad mantendrán el calendario vigente.
La medida apunta a fortalecer la inmunidad temprana y a preservar el estatus sanitario del país frente al riesgo de reintroducción de enfermedades erradicadas, en un escenario regional con brotes recurrentes y alta circulación de personas. No obstante, su implementación efectiva dependerá de la capacidad de los sistemas provinciales para absorber el cambio y garantizar la aplicación en tiempo y forma.
En paralelo, el Ministerio confirmó la continuidad de la vacunación contra el Virus Sincicial Respiratorio en personas gestantes, una estrategia que busca proteger a los recién nacidos durante los primeros meses de vida, cuando las complicaciones respiratorias suelen tener mayor impacto. Desde la cartera sanitaria remarcan que esta política preventiva tiene un efecto directo en la reducción de internaciones pediátricas.
Lugones subrayó que el sostenimiento del calendario ampliado fue posible a partir de una administración más ajustada de los recursos, aunque recordó que la Nación se limita a la compra y distribución de las dosis, mientras que la ejecución recae en las provincias. Este esquema federal vuelve a poner en evidencia la necesidad de coordinación entre niveles de gobierno para que las decisiones sanitarias no queden solo en anuncios.
Desde Salud insistieron en que las vacunas del calendario son gratuitas, seguras y cuentan con respaldo científico, e instaron a la población a completar los esquemas correspondientes. Más allá del discurso oficial, el desafío sigue siendo garantizar que la logística, la información y la aplicación efectiva acompañen las definiciones técnicas, evitando brechas territoriales en el acceso a la vacunación.