Ante el registro de nuevos casos de sarampión en distintas jurisdicciones del país, Catamarca resolvió adherir a la actualización del esquema nacional de la vacuna Triple Viral y adelantará la aplicación de la segunda dosis en niños y niñas pequeños. La decisión, anunciada por el Ministerio de Salud provincial, busca acotar períodos de vulnerabilidad sanitaria y prevenir brotes de enfermedades evitables.
La Triple Viral protege contra sarampión, rubéola y parotiditis, tres patologías altamente contagiosas que pueden derivar en complicaciones graves, especialmente en la infancia. A partir del 2 de enero de 2026, la segunda dosis comenzará a aplicarse entre los 15 y 18 meses de edad, en lugar de administrarse a los cinco años como establecía el esquema anterior.
Desde la cartera sanitaria explicaron que el cambio responde a criterios epidemiológicos y a recomendaciones técnicas nacionales e internacionales. El objetivo es brindar una protección más temprana, reduciendo el lapso en el que los niños quedan expuestos a virus que, pese a ser prevenibles, siguen generando impacto sanitario cuando la cobertura de vacunación desciende.
El sarampión, en particular, continúa siendo una enfermedad de riesgo: puede provocar neumonía, encefalitis y secuelas neurológicas, e incluso resultar fatal en personas no inmunizadas. La reaparición de casos reabrió el debate sobre la eficacia de las políticas de prevención y la necesidad de sostener esquemas de vacunación completos, sin relajamientos.
La actualización del calendario no será retroactiva. Los niños y niñas nacidos hasta el 30 de junio de 2024 completarán su esquema con la segunda dosis a los cinco años, tal como estaba previsto, para asegurar una transición ordenada y evitar superposiciones o confusión en las familias.
Desde una perspectiva sanitaria, la medida refuerza una premisa básica: la vacunación sigue siendo una de las herramientas más costo-efectivas del sistema de salud. No solo protege a quien recibe la dosis, sino que reduce la circulación viral y cuida a quienes no pueden vacunarse por razones médicas, apoyándose en la inmunidad colectiva.
El Ministerio de Salud de Catamarca reiteró el llamado a madres, padres y cuidadores a cumplir con el calendario obligatorio y gratuito, y a concurrir a los vacunatorios con la Libreta Sanitaria. En un escenario de recursos limitados, la prevención aparece nuevamente como una política racional: anticiparse a los brotes resulta menos costoso —en términos humanos y económicos— que responder cuando el daño ya está hecho.
Finalmente, las autoridades provinciales aseguraron que continuarán con acciones de vigilancia epidemiológica y concientización, con el objetivo de garantizar el acceso equitativo a las vacunas y reducir riesgos sanitarios evitables en la población.