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La Unión Europea dio luz verde al acuerdo con el Mercosur pese a resistencias internas

Una mayoría de los 27 países avaló el pacto comercial tras más de dos décadas de negociaciones, aunque persisten objeciones políticas y agrícolas que aún condicionan su entrada en vigor.
09/01/2026 08:50 | Internacional
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La Unión Europea aprobó este viernes el acuerdo de libre comercio con el Mercosur, tras alcanzar una mayoría cualificada en una reunión de embajadores en Bruselas. La decisión se adoptó pese a la oposición de varios países, entre ellos Francia, Polonia e Irlanda, y marca un punto de inflexión en un proceso de negociación que se extendió por más de 25 años.

Con este respaldo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quedó habilitada para firmar el acuerdo el próximo lunes en Asunción junto a los países del bloque sudamericano —Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay—. Sin embargo, el pacto aún no entrará en vigor: del lado europeo resta la aprobación del Parlamento Europeo, donde el escenario aparece dividido y un grupo significativo de eurodiputados ya anticipó posibles acciones judiciales para frenar su implementación.

El acuerdo apunta a crear la mayor zona de libre comercio del mundo, con un mercado potencial de más de 700 millones de consumidores y la eliminación de aranceles sobre más del 90% del intercambio bilateral. Desde una mirada estratégica, los países que impulsaron su aprobación sostienen que permitirá a la UE diversificar mercados y reducir su dependencia frente a China y Estados Unidos, en un contexto global cada vez más proteccionista.

No obstante, el pacto sigue generando fuertes resistencias, especialmente en el sector agropecuario europeo. Agricultores y gobiernos críticos advierten que la apertura podría favorecer el ingreso de productos sudamericanos más competitivos —como carne, arroz, miel o soja— producidos bajo estándares ambientales y sanitarios que consideran menos exigentes. A cambio, Europa busca ampliar sus exportaciones industriales, incluyendo vehículos, maquinaria, vinos y quesos.

Para destrabar el consenso, la Comisión Europea incorporó en los últimos meses una serie de cláusulas de resguardo orientadas a contener el impacto sobre los productores europeos. Entre ellas se incluyen cupos limitados para productos sensibles, mecanismos de intervención ante distorsiones de mercado y controles más estrictos sobre residuos de pesticidas en las importaciones.

Incluso se estableció la posibilidad de abrir investigaciones automáticas si los precios de productos del Mercosur resultan significativamente inferiores a los europeos y si el volumen importado crece por encima de ciertos umbrales. En paralelo, la UE avanzó en la prohibición de varias sustancias químicas y en el refuerzo de exigencias sanitarias, medidas que algunos países, como Francia, ya comenzaron a aplicar de manera unilateral.

Mientras el Mercosur presionaba para cerrar el acuerdo y reclamaba mayor decisión política, la aprobación en Bruselas expone una tensión de fondo dentro de la Unión Europea: la dificultad de conciliar la apertura comercial con la protección de sectores internos. El debate ahora se traslada al Parlamento Europeo, donde el futuro del acuerdo aún permanece abierto.

Temas: #Economía #Politica

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