La Línea 135 de Salud Mental se consolidó como uno de los principales dispositivos de contención emocional en Catamarca. Desde su relanzamiento en julio de 2025, el servicio gratuito de alcance provincial recibió alrededor de 700 llamados vinculados a situaciones de angustia, consumos problemáticos y niños en contextos de alto riesgo social.
La directora provincial de Prevención y Promoción en Salud Mental, licenciada Carolina Álvarez, señaló que el incremento de la demanda refleja una realidad compleja que atraviesan muchas familias. El servicio funciona los siete días de la semana y está orientado tanto a personas que atraviesan una crisis como a familiares, amigos o referentes que buscan orientación para actuar ante una emergencia emocional.
A diferencia de otros dispositivos, la Línea 135 no solo ofrece contención inmediata, sino que también realiza un seguimiento de hasta 30 días, acompañando a cada persona hasta su efectiva vinculación con el sistema de salud, redes comunitarias o espacios de apoyo.
Según explicó Álvarez, una parte importante de las llamadas está relacionada con situaciones de consumo problemático y con la detección de niños y niñas que no están escolarizados o que atraviesan contextos de alta vulnerabilidad. En recorridas territoriales por barrios y municipios del interior, los equipos detectaron casos de chicos de entre 8 y 9 años fuera del sistema educativo y con problemáticas sociales y emocionales graves.
Las operadoras y operadores de la línea cuentan con formación específica en primeros auxilios psicológicos y atención de crisis. Además, trabajan articuladamente con centros de salud, hospitales, municipios y referentes comunitarios para garantizar la derivación y el seguimiento de cada caso.
Desde el área de Salud Mental destacaron también la importancia del trabajo en comedores, merenderos y espacios barriales, donde suelen concentrarse niños y adolescentes que no siempre están contenidos por otras instituciones.
Las autoridades provinciales indicaron que el principal desafío es profundizar la presencia territorial y fortalecer las redes comunitarias, con el objetivo de detectar a tiempo las situaciones de riesgo y brindar acompañamiento integral a las personas y familias que más lo necesitan.