En la previa de la sesión clave en el Senado, la presidenta del Partido Intransigente (PI) de Catamarca y ex diputada provincial, Adriana Díaz, expresó su "firme rechazo" a la reforma laboral impulsada por el Gobierno Nacional. La referente calificó el proyecto como un "atentado contra los trabajadores" y un mecanismo que busca convertir el empleo en una variable de ajuste económico.
Díaz dirigió un mensaje directo a los legisladores nacionales que representan a Catamarca, instándolos a no acompañar la medida. Según su análisis, permitir que las empresas operen con "colaboradores" sin relación de dependencia anula derechos fundamentales como las vacaciones pagas, el aguinaldo y la protección contra el despido.
Uno de los puntos más críticos de su postura es el impacto en las arcas provinciales. Díaz denunció que la reforma funciona como una "reforma tributaria encubierta". Al reducirse las contribuciones patronales y eliminarse multas por falta de registro, se ve afectada directamente la masa coparticipable.
"Es dinero que se le quita a nuestras escuelas, a nuestros hospitales y a nuestra seguridad social para beneficiar a los sectores más concentrados", advirtió la dirigente del PI, subrayando que la medida desprotege al trabajador catamarqueño frente al empleador.
Para el Partido Intransigente, el proyecto de ley ignora la historia económica argentina al suponer que la quita de derechos atraerá inversiones. Díaz señaló tres riesgos principales:
Legalización del fraude: La figura del "colaborador" transformaría el empleo en una "servidumbre moderna".
Primarización de la economía: Argentina competiría por ser la mano de obra "más barata y precarizada de la región".
Quiebra de Pymes: Al debilitarse el salario, cae el consumo interno, motor principal de las pequeñas y medianas empresas locales.
"Gobernar es crear trabajo, no facilitar el despido. No hay modernización posible si el punto de partida es la precarización y el desamparo", sentenció Díaz en su comunicado.
La posición de Díaz se suma al clima de tensión en la provincia, que este miércoles también enfrenta medidas de fuerza por parte de la UTA y gremios docentes en consonancia con la jornada de protesta nacional frente al Congreso.