En una jornada decisiva para la gestión de Javier Milei, el Senado debate hoy el proyecto de reforma laboral. Tras intensas negociaciones con mandatarios provinciales y bloques opositores dialoguistas, el oficialismo logró introducir 28 modificaciones al texto original, un paso que consideran fundamental para alcanzar los 37 votos necesarios para la mayoría simple.
La estrategia oficial incluyó una concesión de peso: la eliminación del capítulo referido al impuesto a las Ganancias, el principal punto de fricción con los gobernadores. Con este cambio, el Gobierno espera neutralizar la resistencia de sectores federales y aislar el rechazo en los bloques del kirchnerismo y la izquierda.
El proyecto apunta a una reconfiguración profunda del mercado de trabajo, destacando los siguientes puntos técnicos:
Cálculo Indemnizatorio: Se establece que la base para la indemnización por despido sin causa será únicamente la remuneración mensual, habitual y normal, excluyendo conceptos como el aguinaldo o vacaciones.
Fondo de Asistencia Laboral (FAL): Se crea un sistema financiado por empleadores (1% grandes empresas y 2,5% MiPyMEs) para cubrir costos de desvinculación, funcionando como un patrimonio inembargable.
Actualización de Créditos: Los montos judicializados se actualizarán mediante el Índice de Precios al Consumidor (IPC) más un adicional del 3% anual.
Modernización y Registro: Impulsa una registración simplificada y digital ante ARCA y habilita el uso de libros laborales digitales con validez legal por diez años.
Flexibilidad Horaria y Vacaciones: Se introduce el "banco de horas" voluntario y se permite el fraccionamiento de vacaciones (mínimo 7 días), las cuales podrán tomarse entre octubre y abril.
Mientras el debate transcurre en el recinto, la Confederación General del Trabajo (CGT), junto a otros gremios y movimientos sociales, lidera una protesta en las inmediaciones del Congreso. La central obrera califica el proyecto como una "redacción maliciosa" que favorece a las grandes corporaciones y perjudica la autonomía sindical.
Los gremios denuncian que el sistema de banco de horas y el reemplazo de las indemnizaciones tradicionales por el fondo de cese laboral precarizan la jornada y la estabilidad del trabajador. Las fuerzas federales mantienen un riguroso operativo de seguridad y vallados en la zona para garantizar la circulación, en una jornada que el sindicalismo evalúa como el preámbulo de un posible paro nacional.
La jornada de hoy coincide con otras medidas de fuerza que afectan directamente a la región. El paro de los docentes de la UNCA y el paro total de transporte anunciado por la UTA se inscriben en este marco de protesta nacional contra las reformas impulsadas por el Ejecutivo.