En lo que representa un giro trascendental para el futuro productivo y económico de la nación, la petrolera estatal YPF oficializó un acuerdo de desarrollo conjunto con las firmas internacionales Eni (Italia) y XRG (Emiratos Árabes) para dar marcha a "Argentina LNG". Esta alianza estratégica tiene como objetivo la producción y exportación masiva de Gas Natural Licuado (GNL), permitiendo que el gas argentino llegue a los mercados globales por barco.
El proyecto no solo es una apuesta industrial, sino una verdadera palanca de transformación económica para las próximas décadas. Según los términos del acuerdo y las proyecciones oficiales:
Capacidad de exportación: Se prevé una producción anual de 12 millones de toneladas (MTPA) de GNL.
Tecnología de vanguardia: La operación se realizará a través de dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG), cada una con capacidad para 6 MTPA, integrando toda la cadena desde la producción en Vaca Muerta hasta el transporte internacional.
Ingresos de divisas: Se estima que el proyecto genere entre US$15.000 y US$20.000 millones anuales a partir de 2031.
Inversión monumental: Solo la etapa firmada entre YPF y Eni proyecta un negocio de exportación superior a los US$100.000 millones en un periodo de 20 años.
Horacio Marín, CEO de YPF, destacó que este paso posiciona a la Argentina como uno de los proyectos de GNL más relevantes a nivel global. Por su parte, los socios internacionales resaltaron el potencial significativo del país para contribuir a un suministro energético confiable y flexible para el mundo, generando valor a largo plazo para las comunidades locales.
La hoja de ruta para convertir a la Argentina en una potencia exportadora ya está en marcha:
Fines de 2027: Se estima que comience a operar el primer buque licuificador en las costas de Río Negro, marcando el inicio de la venta de gas por barco.
Segunda mitad de 2026: Fecha prevista para la decisión final de inversión de la etapa a gran escala con Eni y XRG.
2031: Consolidación de la capacidad exportadora plena, transformando la balanza comercial del país.
Este acuerdo simboliza una visión estratégica de largo plazo y el liderazgo tecnológico necesario para que Argentina deje de ser solo una promesa energética y se convierta en una realidad productiva que garantice estabilidad y prosperidad económica.