Con el respaldo político obtenido tras la aprobación del Presupuesto y de la Ley de Inocencia Fiscal en el Congreso, el Gobierno nacional se dispone a cerrar el año con una batería de decisiones administrativas y estructurales. Este martes, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, anunciará las últimas medidas que tomará la administración de Javier Milei en 2025, en lo que será una señal de orden interno y consolidación del rumbo elegido.
Durante la mañana, Adorni firmará junto al Presidente un conjunto de decretos que oficializarán las resoluciones adoptadas por el Ejecutivo, las cuales serán publicadas posteriormente en el Boletín Oficial. Más tarde, el funcionario retomará su rol comunicacional y brindará una conferencia de prensa en la Casa Rosada para detallar los alcances de las decisiones.
Uno de los ejes centrales será la reorganización de la Agencia Nacional de Migraciones. El Gobierno avanzará con cambios en su estructura, funciones y conducción, en el marco de una política orientada a reforzar los controles fronterizos y endurecer los protocolos de ingreso al país. Según trascendió, el organismo tendría un nuevo titular y pasaría a depender del área de Seguridad, con mayores atribuciones operativas y coordinación directa con las fuerzas federales.
La intención oficial es dejar atrás un esquema centrado casi exclusivamente en trámites administrativos —como residencias y ciudadanía— para dotar a Migraciones de un rol más activo en la prevención de delitos trasnacionales, como el narcotráfico y la trata de personas. La reforma incluiría un nuevo organigrama, redefinición de misiones y mayor autonomía funcional.
Otro punto sensible del paquete de decretos será la reestructuración del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), una de las áreas más críticas heredadas por el actual Gobierno. Con más de 600 mil afiliados y una deuda acumulada estimada en alrededor de 200 mil millones de pesos, la obra social arrastra desde hace años serias dificultades financieras que impactaron en la prestación de servicios médicos.
La propuesta que llegará a la firma presidencial contempla dividir el organismo en dos entidades: una destinada a la Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), y otra que concentraría la cobertura de las Fuerzas Armadas. Aún resta definir cómo se reorganizará la situación de la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval, que podrían quedar incluidas en cualquiera de los nuevos esquemas.
El rediseño fue impulsado por el Ministerio de Defensa y contó con el aval del área económica, que se comprometió a asistir financieramente al proceso para evitar un colapso del sistema de prestaciones.
Finalmente, Adorni anunciará un decreto que autoriza una recomposición salarial para los funcionarios de mayor jerarquía del Poder Ejecutivo. Será el primer aumento desde el inicio de la gestión y alcanzará a ministros, secretarios y subsecretarios, tras reconocer una fuerte pérdida del poder adquisitivo producto de la inflación acumulada.
Desde el Gobierno explican que el ajuste no buscará empatar la suba de precios, sino reducir parcialmente el atraso salarial para evitar la salida de cuadros técnicos hacia el sector privado. La actualización, aseguran, quedará por debajo de la inflación y se alineará con los criterios aplicados en las paritarias del empleo público.
Con este paquete de medidas, el Ejecutivo apunta a cerrar el año mostrando capacidad de gestión, orden interno y señales claras hacia dentro del Estado, en línea con un enfoque que prioriza la eficiencia administrativa, la reducción de desajustes estructurales y el control del gasto, sin perder capital político tras su primer test legislativo exitoso.