El conflicto financiero que rodea a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) escaló este martes a un nivel inédito. Alexandre Dreyfus, fundador y CEO de Socios.com, uno de los principales sponsors de la Selección argentina, anunció la suspensión inmediata de los pagos vinculados al organismo y exigió públicamente la renuncia de su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia.
La empresa, proveedora de los Fan Tokens oficiales, denunció un grave desmanejo de fondos. Según detalló Dreyfus, desde 2021 transfirieron más de 9 millones de dólares, pero los registros internos indican que menos de 500.000 dólares ingresaron efectivamente a las cuentas de la AFA en la calle Viamonte.
“Nos negamos a seguir financiando entidades offshore que no nos han prestado ningún servicio”, afirmó el empresario francés, quien reclamó una auditoría integral e independiente para determinar el destino de los fondos canalizados a través de intermediarios.
Horas más tarde, Dreyfus profundizó sus denuncias en redes sociales y comparó la situación con el mayor escándalo de corrupción del fútbol mundial.
“Creo que el AFA Gate es más grande que el FIFAGate”, sostuvo, aludiendo a presuntas inconsistencias por hasta USD 450 millones, una cifra que excede ampliamente su propio contrato y sugiere un esquema de opacidad estructural.
Ante la magnitud del caso, el CEO de Socios.com pidió la intervención de actores políticos y judiciales de peso. “Espero que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y @JMilei protejan la marca Argentina y a sus fanáticos”, expresó, apuntando a la necesidad de controles externos frente a la falta de explicaciones internas.
La denuncia se centra en un sistema de triangulación de fondos. Según la investigación interna de la compañía, los pagos eran derivados a firmas como TourProdEnter LLC, constituida en Estados Unidos, y a otras intermediarias como Q22 y Torneos y Competencias, sin justificación clara de servicios prestados.
Dreyfus llamó además a que otras marcas globales adopten la misma postura. Convocó públicamente a Adidas, American Express, Lexar, Fanatics y Coca-Cola, entre otras, a congelar los pagos y depositarlos en una cuenta de custodia (escrow) hasta que se garantice que los fondos lleguen “directa y estrictamente” a la AFA.
Más allá del reclamo económico, el sponsor avanzó sobre la conducción política del fútbol argentino. Consideró que, frente a la gravedad de las irregularidades y con una Copa del Mundo en el horizonte, Tapia debe dar un paso al costado.
“Hemos solicitado la renuncia de su presidente”, confirmó.
La exigencia contrasta con la postura adoptada por Tapia apenas un día antes. Desde Mar del Plata, el dirigente había minimizado las denuncias: “Lo llevo tranquilo, no estoy imputado”, afirmó, intentando restarle importancia a un escándalo que ahora amenaza con comprometer seriamente la credibilidad institucional de la AFA.
Socios.com aseguró que se pondrá a plena disposición de las justicias de Argentina, Estados Unidos y España, y anticipó la entrega de contratos, comprobantes de pago y comunicaciones privadas que, según sostienen, demostrarían la inexistencia de servicios reales por parte de los intermediarios.
“Si esta cifra es correcta, es absolutamente indignante”, concluyó Dreyfus, al subrayar la falta de transparencia en el manejo de recursos.
El caso deja expuesta una estructura opaca de financiamiento, pone en riesgo los ingresos del fútbol argentino y abre un interrogante central: quién controla el dinero de la AFA y bajo qué reglas, en una entidad que administra uno de los activos simbólicos y económicos más importantes del país.