Un grupo de 34 trabajadores despedidos de la fábrica NEBA lleva adelante una protesta frente al ingreso de la planta ubicada en el Parque Industrial El Pantanillo, en Catamarca. La medida comenzó alrededor de las 5.30 de este lunes y tiene como principal reclamo el pago completo de las indemnizaciones, tal como establece la legislación vigente.
Durante las primeras horas, los manifestantes quemaron neumáticos y evaluaron impedir el ingreso del personal, aunque finalmente decidieron permitir el funcionamiento normal de la planta mientras continúan con el reclamo.
Según informaron desde el sector gremial, parte de los empleados fue notificada de su desvinculación el jueves mediante mensajes de WhatsApp, y el resto tomó conocimiento el viernes por la mañana, al presentarse a trabajar. La empresa contaba con unos 90 trabajadores, de los cuales 34 quedaron afuera y unos 56 continúan en actividad.
El delegado sindical explicó que la firma atraviesa un contexto complicado, con caída de la producción y fuerte impacto de las importaciones en el mercado de electrodomésticos. Tras los despidos, los trabajadores dieron intervención a la Dirección de Inspección Laboral (DIL), que ya se encuentra actuando en el conflicto.
En una reunión con el gerente de la empresa, la conducción de NEBA argumentó que la decisión responde a la baja de ventas y adelantó su intención de “negociar” las indemnizaciones. Sin embargo, desde el gremio fueron categóricos: “La ley es clara: corresponde el pago del 100% y vamos a exigir que se respeten los derechos de los trabajadores”.
Mientras tanto, los despedidos permanecen en el lugar a la espera de respuestas concretas. Cualquier nueva medida de fuerza será definida en asamblea.
Una empresa clave del parque industrial
NEBA tiene casi 50 años de trayectoria en la fabricación de electrodomésticos y es reconocida por haber desarrollado la primera heladera bajo mesada con freezer hecha en Argentina. Desde 2020 forma parte del Grupo Libson y es una de las firmas centrales del Parque Industrial El Pantanillo.
En los últimos años recibió apoyo del Gobierno provincial y del CFI para ampliar su capacidad productiva e incorporar nuevas líneas, como hornos. Por eso, los despidos generan preocupación en el ámbito industrial catamarqueño.
El conflicto sigue abierto y se esperan definiciones tanto de la empresa como de las autoridades laborales.