El cáncer es una enfermedad frecuente, pero no invencible. En la Argentina se diagnostican más de 130.000 casos nuevos cada año y, según los especialistas, una gran parte podría tratarse con mejores resultados si se detecta de manera temprana. Por eso, el Día Mundial contra el Cáncer no es solo una fecha simbólica: es una oportunidad para concientizar, educar y promover hábitos que cuidan la vida.
Desde el sistema de salud se insiste en tres claves fundamentales: información, prevención y consulta temprana. Conocer los síntomas, realizar controles periódicos y acudir al médico ante cualquier duda puede marcar la diferencia entre un diagnóstico a tiempo y uno tardío.
Entre los cánceres más frecuentes en adultos se encuentran el de mama, próstata, colon, pulmón, cuello uterino y piel. En niños, si bien son menos comunes, los más habituales son las leucemias, los tumores del sistema nervioso central y los tumores óseos. En estos casos, la detección precoz aumenta significativamente las posibilidades de curación.
¿Cuándo consultar? Los profesionales recomiendan no dejar pasar señales como cansancio extremo, pérdida de peso sin causa aparente, fiebre prolongada, dolores persistentes, sangrados anormales, bultos o masas, o cambios en lunares. No siempre estos síntomas significan cáncer, pero sí deben ser estudiados.
Desde los hospitales y centros de salud se trabaja con un enfoque integral: consulta médica, estudios, explicación clara al paciente, derivación si es necesario y seguimiento. El acompañamiento durante todo el proceso es clave para que la persona no se sienta sola frente al diagnóstico.

La prevención también juega un rol central. Evitar el tabaco, mantener una alimentación saludable, realizar actividad física, protegerse del sol y cumplir con los controles médicos recomendados reduce el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer.
En definitiva, el mensaje es claro: consultar temprano salva vidas. La información empodera, la prevención protege y la acción a tiempo da esperanza. El cáncer no se combate solo en los hospitales, sino también con educación, conciencia y responsabilidad individual y colectiva.