La situación del gendarme catamarqueño Nahuel Gallo —detenido en Venezuela desde diciembre de 2024— tomó un giro esperanzador tras el anuncio oficial de la Asamblea Nacional venezolana de que la próxima semana se concretará la liberación de los presos políticos que aún permanecen bajo esa condición.
El titular del parlamento, Jorge Rodríguez, informó a las familias de los detenidos que, si la ley de amnistía obtiene este martes 10 de febrero la aprobación en segunda lectura, los liberados empezarán a salir entre ese día y el viernes 13. Este planteo mantiene a muchos expectantes, con especial atención sobre el caso de Gallo, cuya detención había generado décadas de reclamos diplomáticos.
La ley de amnistía fue aprobada recientemente por unanimidad en su primera votación y busca excarcelar de forma general a quienes permanecen detenidos por motivos políticos, en el marco de protestas o críticas al Gobierno. El proyecto contempla además la reparación de víctimas de protestas antigubernamentales y ha sido sujeto de consultas públicas para incluir observaciones de familiares y sociedad civil.
La decisión ha generado reacciones variadas en Venezuela, pero también una fuerte presión internacional que, tras semanas de liberaciones progresivas de presos políticos, colocó el foco en los casos más resonantes. Organizaciones de derechos humanos han verificado múltiples excarcelaciones desde inicios de año, aunque aún quedan centenares de detenidos en distintas cárceles del país.
El anuncio de Rodríguez fue recibido con alivio por los familiares que mantienen vigilia y reclamos en Caracas, que ven en la norma una oportunidad concreta para recuperar a sus seres queridos y cerrar un capítulo doloroso, a la vez que presionan por un marco legal que asegure libertades fundamentales.
La posible liberación de Gallo no solo constituye una señal de cambio en la política interna venezolana, sino que también marca un hecho de relevancia diplomática regional, tras meses de gestiones oficiales y atención internacional sobre las condiciones de detención de ciudadanos extranjeros.
Con el avance de la amnistía en la Asamblea Nacional y la promesa de excarcelaciones inmediatas, crece la expectativa de que en los próximos días Gallo y otros presos políticos puedan regresar con sus familias, un desenlace que sería considerado histórico en la relación bilateral entre Argentina y Venezuela.