A pocas horas de que el Senado inicie el debate por la reforma laboral, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, lanzó una fuerte denuncia contra la conducción nacional del Partido Justicialista. Según el mandatario, existen "amenazas" directas de intervenir los partidos provinciales en aquellos distritos cuyos legisladores decidan apoyar el proyecto impulsado por el Gobierno de Javier Milei.
La advertencia de Sáenz expone la fractura expuesta dentro del peronismo. El kirchnerismo busca unificar el bloque de 28 senadores para rechazar la ley, considerada estratégica para el modelo libertario, mientras que los gobernadores del interior presionan por una postura más pragmática que favorezca las economías regionales y la llegada de inversiones.
En el centro de la disputa se encuentra el bloque Convicción Federal, un grupo de cinco senadores que actúan con autonomía de la conducción central y priorizan la agenda de sus provincias. Este espacio es integrado por:
Guillermo Andrada (Catamarca)
Carolina Moisés (Jujuy)
Fernando Aldo Salino (San Luis)
Sandra Mendoza (Tucumán)
Jesús Fernando Rejal (La Rioja)
Para estos legisladores, la reforma laboral trasciende lo ideológico y se percibe como una herramienta para reactivar el empleo en contextos de recesión. Sin embargo, esta autonomía ha desatado represalias: en Jujuy, el apoyo de Moisés al Presupuesto ya derivó en la intervención de la estructura partidaria local, un mecanismo que ahora amenaza con replicarse en otras provincias.
Sáenz fue tajante al describir el accionar de la cúpula del PJ: “Hay gobernadores y diputados que han sido hasta amenazados. Si los legisladores no votan en contra, intervienen las estructuras provinciales”. Para muchos mandatarios, perder el sello del partido significa quedar políticamente desarmados de cara a futuros armados electorales.
“Acá lo que se defiende son los privilegios de la política y de algunos representantes de los trabajadores”, sentenció el salteño, cuestionando tanto a la dirigencia partidaria como a los sectores sindicales.
Mientras la CGT convoca a una movilización frente al Congreso para este miércoles a las 11:00, la Casa Rosada acelera las negociaciones. Los ministros Luis Caputo (Economía) y Diego Santilli (Interior) mantienen reuniones clave con gobernadores para garantizar los votos necesarios.
El escenario para el miércoles es de paridad absoluta. El oficialismo confía en que el pragmatismo de los gobernadores del interior logre quebrar la disciplina que intenta imponer el kirchnerismo, en lo que será el primer gran test legislativo para la gestión de Milei.