La acusación abre un frente económico global que impacta directo en Argentina, Catamarca y Fiambalá.
01/12/2025 08:46
|Nacional
Estados Unidos encendió una señal de alerta internacional al acusar formalmente a China de manipular los precios globales del litio y otros minerales estratégicos mediante subsidios selectivos, control de refinación y maniobras de sobreoferta. La denuncia quedó plasmada en un informe bipartidista del Congreso norteamericano y apunta a una distorsión deliberada que afecta la competencia global.
El documento sostiene que China domina la cadena completa del litio —producción, refinación y exportación— y utiliza esa posición para intervenir artificialmente cuando los precios suben, inyectando subsidios y alentando una producción excedente que empuja las cotizaciones a la baja. Esta estrategia, afirman, asegura la ventaja de sus empresas y desplaza a productores emergentes de otros países.
Impacto directo sobre el norte argentino
Para Argentina, donde el litio es uno de los sectores más dinámicos y con inversión extranjera en expansión, el diagnóstico genera preocupación. Con vastos salares en Catamarca, Salta y Jujuy, el país proyecta convertirse hacia 2030 en un actor relevante de la refinación global de carbonato de litio. La volatilidad inducida por China compromete esa hoja de ruta.
En Catamarca y particularmente en Fiambalá —zona clave del corredor minero hacia Chile—, la presión sobre los precios globales puede modificar la rentabilidad prevista de los proyectos, afectar inversiones futuras y alterar los plazos de expansión del sector. El riesgo principal: que la manipulación sobre el mercado global reduzca los márgenes necesarios para sostener nuevos emprendimientos y etapas de industrialización.
Un tablero que redefine la competencia
Aunque el informe estadounidense no anuncia medidas inmediatas, sí marca el inicio de una nueva etapa en la disputa por los minerales críticos, un mercado que definirá la transición energética global. El litio dejó de ser solo un recurso estratégico: hoy es un factor geopolítico y económico de primer orden.
Para Argentina, la clave estará en consolidar reglas claras, estabilidad fiscal y acuerdos de largo plazo que permitan sostener inversiones incluso frente a la presión de actores que distorsionan el mercado. La denuncia norteamericana, más que cerrar una discusión, abre una que será determinante para las economías regionales del país.