Argentina consolida su posición como referente global del ecosistema cripto. Tras la masiva convocatoria de la Dev Connect el pasado noviembre, donde 17.000 personas se reunieron en Buenos Aires, Ethereum dio el paso definitivo hacia la presencialidad física con la apertura de sus oficinas en el complejo Workplace by IRSA, ubicado en el barrio de Saavedra.
El nuevo espacio cuenta con 300 metros cuadrados diseñados para fomentar la innovación y el trabajo colaborativo. Este desembarco, realizado en conjunto con la Fundación Crecimiento, contempla la integración de un equipo multicultural de 70 profesionales especializados en infraestructura Web3.
La ubicación no es azarosa: el complejo ya alberga a empresas consolidadas como Mercado Libre y referentes del sector fintech como Pomelo, Geopagos, Cashea y Ripio. Esta cercanía busca transformar el extremo norte de la Ciudad en un distrito tecnológico integral, similar a Silicon Valley o El Cubo en Brasil, promoviendo la convivencia entre startups y corporaciones de escala global.
Desde una perspectiva de mercado, el arribo de Ethereum confirma que Argentina no es un usuario pasivo de activos digitales. A diferencia de otras regiones donde el interés es meramente especulativo, en el país la adopción de la tecnología blockchain es estructural.
Resguardo de valor: El uso de criptomonedas como refugio ante la inflación ha generado una base de usuarios educada financieramente.
Desarrollo de infraestructura: Argentina se destaca por ser un semillero de programadores y arquitectos de soluciones Web3.
Retención de talento: La presencia de entidades como el IAE Business School en el mismo predio busca vincular la formación académica con la demanda laboral del sector tecnológico.
El concepto bajo el cual opera Workplace es el de un "club empresarial 5 estrellas", orientado a empresas digitales en etapa de crecimiento (scaleups). Actualmente, el polo alberga a más de 2.000 profesionales, y la llegada de Ethereum es vista por los directivos de IRSA como el "paso lógico" para afianzar una comunidad tecnológica que no solo utiliza la red, sino que ahora también la construye desde suelo argentino.
Con esta dirección física en Saavedra, Buenos Aires se posiciona oficialmente como la capital cripto de la región, ofreciendo un entorno de reglas claras para el desarrollo privado y la exportación de servicios basados en contratos inteligentes y tecnología descentralizada.