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Argentina se suma a la coalición global de tierras raras impulsada por Estados Unidos

El Gobierno apoyó el acuerdo para asegurar el suministro de minerales críticos, en una jugada geopolítica que busca reducir la dependencia de China y atraer inversiones al sector minero.
04/02/2026 22:50 | Nacional
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La Argentina confirmó su adhesión a la coalición global de tierras raras que promueve Estados Unidos como parte de su estrategia de seguridad económica y tecnológica frente al avance de China. La iniciativa fue impulsada por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, quien convocó a ministros de casi 50 países para coordinar políticas sobre minería y procesamiento de minerales críticos.

Según informó la Cancillería, el país respaldó el “Instrumento Marco para el Fortalecimiento del Suministro en Minería y Procesamiento de Minerales Críticos”, con el objetivo de consolidar cadenas de valor más diversificadas, atraer inversiones de largo plazo y responder a la creciente demanda global vinculada a tecnologías de punta.

Desde el Gobierno destacaron que, en 2025, las exportaciones mineras argentinas alcanzaron un récord de 6.037 millones de dólares, impulsadas por el litio y el cobre, y que la minería se consolida como uno de los pilares de la transformación económica junto con la energía y el agro. La expectativa oficial es que, con reglas claras y estabilidad macroeconómica, el sector pueda superar los 20.000 millones de dólares anuales en exportaciones en los próximos años.

En el plano geopolítico, Washington busca reducir el control que ejerce China sobre la producción y el procesamiento de tierras raras, un grupo de minerales esenciales para la industria tecnológica, la transición energética y la defensa. Rubio fue explícito al señalar que estos recursos son clave para la soberanía y la capacidad de proyección de poder de las naciones en el siglo XXI.

Para la Argentina, la decisión abre oportunidades, pero también plantea desafíos. Desde una mirada crítica y liberal, el riesgo no está en integrarse a una red global de suministro, sino en repetir viejos errores: un Estado que promete previsibilidad, pero luego ahoga al sector con burocracia, impuestos distorsivos y cambios de reglas. La minería puede ser un motor genuino de crecimiento solo si se garantiza seguridad jurídica, respeto por la propiedad privada y libertad para invertir y producir.

Sumarse a la coalición es una señal política clara de alineamiento con Occidente y de apuesta por los minerales críticos como vector de desarrollo. La pregunta de fondo es si el país logrará convertir esa oportunidad en más empleo, más exportaciones y más libertad económica, o si quedará otra vez atrapado entre discursos grandilocuentes y un Estado que no termina de confiar en el sector privado como protagonista del crecimiento.

Temas: #Politica

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