El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a referirse a la polémica por el cambio en la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y aseguró que ni él ni el presidente Javier Milei estaban de acuerdo con avanzar con esa modificación en el actual contexto. Tras la renuncia de Marco Lavagna a la dirección del Indec y la suspensión del nuevo índice, el funcionario rechazó de plano las versiones sobre una supuesta manipulación del indicador.
“Lavagna se fue en condiciones completamente amigables, tanto conmigo como con el presidente. Se están diciendo muchas mentiras, no hay nada que ocultar”, afirmó Caputo en diálogo con LN+. Según explicó, la discusión no fue sobre el fondo del cambio, sino sobre el momento para hacerlo.
“El cambio tiene sentido, pero no ahora. Siempre la bajada de línea de Milei fue que se hiciera una vez terminado el proceso de desinflación”, sostuvo. En ese marco, reconoció que Lavagna consideraba que ya en enero podía aplicarse la nueva metodología, pero que desde el Gobierno entendían que el contexto no era el adecuado.
Caputo también negó que existiera presión del Fondo Monetario Internacional para modificar el índice. “No hay ninguna exigencia del FMI para cambiar el IPC”, remarcó.
Sobre la credibilidad de las estadísticas oficiales, el ministro puso como ejemplo el comportamiento del mercado. “Si hubiera dudas sobre una futura manipulación del índice, los primeros en caer serían los bonos que ajustan por inflación. Y pasó exactamente lo contrario: esos bonos subieron”, explicó. Para Caputo, ese dato muestra que los inversores confían en el IPC actual.
En cuanto al futuro, el titular del Palacio de Hacienda anticipó que la inflación de enero será “similar a la de diciembre”, sin dar cifras concretas, y sostuvo que el objetivo central sigue siendo consolidar la baja de los precios antes de avanzar con cambios metodológicos.
Por qué se frenó el nuevo índice
Caputo explicó que el IPC vigente se basa en una Encuesta Permanente de Hogares (EPH) de 2018 y que la pandemia alteró fuertemente los patrones de consumo. “Lo lógico es terminar con la desinflación y después hacer una nueva encuesta que refleje cómo consumen hoy las familias”, señaló. De ese relevamiento, agregó, debería surgir un nuevo índice más representativo.
“No se puede cambiar la regla en medio del partido. Hay que comparar peras con peras”, graficó.
Modelo económico e industria
En otro tramo de la entrevista, el ministro rechazó que el Gobierno sea “anti industria” y defendió el rumbo de apertura económica. “Nuestra función es tener empatía con los 47,5 millones de argentinos. La economía cerrada dejó 14 años sin generar empleo, 11 sin crecimiento y 57% de pobreza”, afirmó.
En ese marco, sostuvo que sectores como el textil deben adaptarse a un esquema más competitivo. “La ropa bajó de precio y se puede competir. Esto no es contra una industria, es un cambio de modelo”, dijo.
La respuesta a Techint
Finalmente, Caputo se refirió al conflicto con Techint por una licitación vinculada a Vaca Muerta y negó que hubiera competencia desleal. “Fue una licitación privada y los pliegos no preveían una segunda oferta. Si se cambiaban las reglas después, nadie confiaría en ese proceso”, explicó.
De este modo, el ministro buscó cerrar varios frentes: defendió la transparencia del Indec, justificó la postergación del nuevo IPC y reafirmó el rumbo económico del Gobierno en medio del debate por inflación, industria y reglas de juego.