En una entrevista cargada de impotencia y claridad jurídica para el programa “Bienvenidos a la mañana” (Radio King 93.3), la Dra. Barrientos, representante de la joven tinogasteña que denunció abusos sufridos durante su infancia, brindó detalles sobre el amargo cierre de un proceso judicial que nunca pudo sentar al acusado en el banquillo.
El caso, que conmociona a Tinogasta, no terminó con una declaración de inocencia, sino con el uso de la prescripción como escudo. Según explicó la letrada, a pesar de que tres instancias previas —incluyendo el Juzgado de Garantías y la Cámara de Apelaciones— habían dictaminado que la causa seguía vigente, un reciente fallo de la Corte Suprema de la Nación (caso Ilarraz) cambió el tablero a favor del acusado.
La Dra. Barrientos fue enfática al describir un proceso plagado de "maniobras dilatorias". Mientras la víctima fortalecía su espíritu tras años de terapia para poder poner en palabras el horror vivido, la defensa interponía recurso tras recurso.
"No fue el capricho de una persona; había un soporte probatorio abundante: pericias psicológicas, psiquiátricas y testimonios. El acusado no pudo demostrar su inocencia ni ostentar una absolución, simplemente se le terminó el tiempo a la Justicia", sentenció la abogada.
La profesional explicó que la aplicación del fallo "Ilarraz" a nivel nacional obligó a los tribunales inferiores a declarar la prescripción, impidiendo que el debate oral se llevara a cabo. "Es injusto a todas luces. Nos ataron las manos para continuar", lamentó.
A pesar del revés judicial, la nota emotiva la dio el presente de la víctima. Lejos de rendirse tras la noticia, la joven —hoy una profesional contenida por una familia ejemplar— ha transformado su dolor en acción, guiando y acompañando a otras víctimas de abuso en la región.
Barrientos fue crítica con el sistema actual y abogó por la imprescriptibilidad de los delitos de abuso sexual infantil: "Deben ser asimilables a los delitos de lesa humanidad. Aquí nadie ganó. El acusado podrá estar libre, pero el reproche social es tanto o más fuerte que una sentencia".
Hacia el final de la entrevista, el clima en el estudio de Radio King reflejó el sentir de muchos vecinos. Entre la indignación y la cautela, quedó flotando una reflexión compartida por el conductor y la abogada: la justicia puede cerrar un expediente por una cuestión de fechas, pero la memoria de un pueblo y el cuidado de los niños no prescriben.
"La lucha no termina acá", aseguró Barrientos, dejando claro que, aunque las leyes actuales fallaron, la verdad de la víctima ya es propiedad de toda Tinogasta.