La relación entre el Gobierno de Javier Milei y la Confederación General del Trabajo (CGT) se encamina a un nuevo hito de tensión. Si se concreta la medida de fuerza prevista para este jueves, el mandatario libertario afrontará su cuarto paro general en tan solo 802 días (2 años, 2 meses y 9 días) de administración.
Este nuevo capítulo de protesta sindical no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia histórica que un relevamiento de la Escuela de Gobierno de la Universidad Austral ha puesto en cifras: la celeridad y frecuencia de las huelgas aumentan drásticamente cuando el ocupante de la Casa Rosada no pertenece al peronismo.
Javier Milei ya posee una marca difícil de igualar en la historia democrática reciente. Apenas 45 días después de su asunción, el 24 de enero de 2024, la central obrera activó el paro general más temprano registrado para un presidente electo, en rechazo al DNU 70.
Con la cuarta medida de fuerza en el horizonte, Milei queda a solo un paro de igualar la cantidad total que soportó Mauricio Macri (5) durante todo su mandato, pero con una diferencia sustancial en los tiempos: la conflictividad contra el libertario se ha acelerado a un ritmo vertiginoso. Solo Fernando De la Rúa supera esta estadística de velocidad, habiendo enfrentado tres paros en sus primeros 182 días.
El estudio dirigido por Marcelo Bermolén, titular del Observatorio de la Calidad Institucional, arroja luz sobre el comportamiento asimétrico del sindicalismo desde 1983 hasta la fecha:
Total de paros: Se realizaron 46 medidas de fuerza nacionales.
Contra no peronistas: 29 paros recayeron sobre gobiernos no justicialistas (Alfonsín, De la Rúa, Macri, Milei), quienes gobernaron solo 13 años del periodo analizado.
Contra peronistas: Solo 16 paros se efectuaron durante los 28 años de gestión peronista.
El contraste se vuelve absoluto al observar el mandato de Alberto Fernández: fue el único presidente que completó cuatro años de gestión (2019-2023) con cero paros generales, a pesar de los índices inflacionarios y la crisis económica de su periodo.
El promedio de paros por administración es lapidario: los presidentes no peronistas enfrentan 8,67 huelgas por mandato, frente a un escaso 2,29 de los gobiernos peronistas.
El ranking histórico de paros sufridos se compone de la siguiente manera:
Raúl Alfonsín: 13 paros.
Carlos Menem: 8 paros (en 10 años).
Fernando De la Rúa: 8 paros (en 2 años).
Mauricio Macri y Cristina Kirchner: 5 paros cada uno.
Javier Milei: 4 paros (en curso).
Eduardo Duhalde: 2 paros.
Néstor Kirchner: 1 paro.
Alberto Fernández: 0 paros.
El informe concluye que los mandatarios no peronistas debieron afrontar casi el doble de paros generales que sus pares del PJ, concentrando el 64,5% de la conflictividad en un periodo de tiempo significativamente menor.