En medio de una carrera contra reloj para aprobar la Reforma Laboral en sesiones extraordinarias, el Gobierno Nacional decidió dar un paso atrás en uno de los puntos más controvertidos del proyecto. Se trata del artículo 44, que buscaba modificar el régimen de licencias por accidentes o enfermedades ajenas al trabajo, estableciendo fuertes recortes salariales para los empleados bajo tratamiento médico.
La redacción original del proyecto, que ya contaba con media sanción del Senado, planteaba un escenario de desprotección económica para el trabajador enfermo:
Recorte al 50%: Si la enfermedad era producto de una "actividad voluntaria con riesgo" (un término legalmente ambiguo), el trabajador pasaría a cobrar solo la mitad de su sueldo durante su licencia.
Recorte al 75%: En casos generales, el salario se reduciría al 75%, eliminando el derecho actual de percibir el 100% de la remuneración durante los plazos legales de protección.
Este punto encendió las alarmas no solo en la CGT, que lo calificó como un "ataque a conquistas históricas", sino también en los bloques aliados (PRO, UCR y Hacemos Coalición Federal), cuyos votos son vitales para el oficialismo en la Cámara de Diputados.
La decisión de la Casa Rosada de retirar el artículo surge tras advertir que, de insistir con este recorte, corría riesgo la aprobación general de la reforma. Fuentes parlamentarias confirmaron que prefirieron "sacrificar" ese punto para salvar el grueso de la ley, que busca modernizar las relaciones laborales y facilitar la contratación.
Para el trabajador de Tinogasta o del interior de Catamarca, donde el empleo público y la minería son pilares, esta marcha atrás es clave. En una región donde las enfermedades vinculadas a las condiciones climáticas o la exigencia física son moneda corriente, la reducción del sueldo durante una licencia hubiera sido un golpe letal al bolsillo familiar.
Con la eliminación de este capítulo, el cronograma queda así:
Mañana: Dictamen en comisión con el texto modificado.
Jueves: Sesión maratónica en Diputados para aprobar la reforma con cambios.
Viernes de la próxima semana: El Senado deberá ratificar estas modificaciones para que se convierta en ley.
Aunque el oficialismo no descarta volver a discutir las licencias médicas en el futuro con un proyecto por separado, por ahora la presión de los gobernadores y los bloques dialoguistas logró frenar lo que se consideraba un retroceso en la seguridad social.