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Fin de una era industrial: Fate anunció su cierre definitivo y despide a sus 920 empleados

La histórica fábrica de neumáticos, con 80 años de trayectoria, confirmó que baja la persiana de su planta en Virreyes. La familia Madanes Quintanilla liquidará el negocio y pagará las indemnizaciones correspondientes, golpeada por la "invasión de cubiertas chinas" y la falta de competitividad.
18/02/2026 08:03 | Nacional
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Un golpe durísimo sacude a la industria nacional. Fate, la emblemática marca argentina de neumáticos, anunció su cierre definitivo. La compañía, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, pondrá fin a más de ocho décadas de historia productiva, lo que conlleva la clausura de su planta industrial en Virreyes (San Fernando) y el despido de la totalidad de su plantilla: 920 trabajadores.

Según confirmaron fuentes allegadas a la empresa, no se trata de un concurso de acreedores ni de un procedimiento preventivo de crisis, sino de una liquidación total. "Es un cierre definitivo y se le paga a todo el mundo lo que corresponde. A empleados, proveedores y bancos", aseguraron, garantizando que las indemnizaciones se realizarán bajo las condiciones de la ley vigente.

Las causas: Importaciones y costos

Si bien el comunicado oficial de la empresa atribuye la decisión a "cambios en las condiciones de mercado" que obligan a un enfoque diferente, las razones de fondo son más crudas. Fuentes internas señalaron que, aunque la empresa arrastraba pérdidas desde hace 30 años, el tiro de gracia fue la apertura económica y el ingreso masivo de productos importados, específicamente la "invasión de cubiertas chinas".

El escenario ya se preveía complicado desde mediados de 2025, cuando un récord de importaciones (más de 860.000 cubiertas en un solo mes) obligó a las marcas nacionales a bajar sus precios hasta un 15% para intentar competir, algo que finalmente resultó insostenible.

Crónica de un final anunciado

La crisis de Fate se aceleró en los últimos años por una combinación de factores que la propia empresa denunció en mayo de 2024:

Incluso en septiembre pasado, durante el Día de la Industria, la planta había recibido la visita de la vicepresidenta Victoria Villarruel, en un encuentro tenso donde el gremio ya advertía sobre los efectos de la apertura de importaciones.

Incertidumbre sobre el predio

Con la decisión tomada, Javier Madanes Quintanilla —también dueño de Aluar y con un patrimonio de 1.500 millones de dólares— se mostró, según su entorno, "destrozado" por lo que considera un día de luto.

Ahora, la incógnita gira en torno al destino de la planta de San Fernando: un gigante de 157.000 metros cuadrados sobre un terreno de 40 hectáreas que, hasta hoy, tenía capacidad para producir 5 millones de neumáticos al año y que ahora quedará en silencio.

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Temas: #Economía

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