El Gobierno nacional dispuso una actualización integral en el Documento Nacional de Identidad (DNI) y en el pasaporte argentino. La medida fue formalizada a través de dos disposiciones publicadas en el Boletín Oficial y apunta a modernizar los documentos, incorporando tecnología de última generación y reforzando los sistemas de protección de datos.
Según se informó, los cambios responden a la necesidad de adaptar la documentación argentina a las normas de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que establecen nuevos requisitos técnicos para garantizar mayor seguridad, durabilidad y confiabilidad en la identificación de las personas.
El nuevo DNI será una tarjeta de policarbonato con múltiples capas de seguridad, grabados láser y un chip sin contacto. El formato incluirá variaciones según la edad y la condición de nacionalidad del titular, aunque mantendrá un diseño unificado.
Para los ciudadanos argentinos mayores de 14 años, el documento mostrará el escudo nacional, la identificación como “República Argentina – Mercosur”, fotografía a color, datos personales esenciales, firma, fecha de emisión y vencimiento, número de serie, código CAN, imagen fantasma y otros elementos de validación electrónica.
Los menores también recibirán el nuevo DNI con el mismo formato. En el caso de niños menores de cinco años, la firma corresponderá al padre, madre o tutor, mientras que desde los cinco años en adelante se incorporará la firma del propio menor. Para recién nacidos que no puedan ser trasladados por razones médicas, se prevé un DNI provisorio “0 año”, válido únicamente dentro del país.
Los DNI de personas extranjeras conservarán el mismo diseño general, con la incorporación de datos específicos vinculados a su proceso de naturalización.
En cuanto al pasaporte, se resolvió que la nueva versión tendrá 34 páginas y una hoja principal de policarbonato personalizada con tecnología láser. Esta innovación busca aumentar la resistencia física del documento y elevar los niveles de protección frente a falsificaciones.

Desde el organismo destacaron que el objetivo es reforzar la seguridad de los datos personales y facilitar una identificación más robusta tanto dentro como fuera del país.
Las autoridades aclararon que los DNI y pasaportes emitidos antes de la entrada en vigencia de la norma seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento. Durante el período de transición, se utilizarán los insumos ya disponibles para evitar desperdicios y optimizar recursos del Estado.
Con estas modificaciones, el Gobierno apunta a colocar a la Argentina en línea con los estándares internacionales en materia de documentación de alta seguridad y control de identidad.