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La carne subió más de 8% en un mes y enfrenta presiones para seguir aumentando

La menor oferta de hacienda, el atraso de precios acumulado y factores estructurales de la ganadería explican el encarecimiento, que volvió a tensionar la inflación de alimentos.
22/12/2025 09:50 | Nacional
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El precio de la carne volvió a ubicarse en el centro de la escena inflacionaria y se consolidó como el principal factor de presión sobre el rubro Alimentos. En noviembre, los valores minoristas registraron un aumento promedio superior al 8%, en un contexto marcado por restricciones de oferta, cambios estructurales en la producción ganadera y un reacomodamiento de precios que, según los analistas del sector, difícilmente se revierta en el corto plazo.

De acuerdo con el Indec, la inflación minorista de noviembre fue del 2,5%, el registro más alto de los últimos seis meses. El capítulo Alimentos fue el que más contribuyó a esa suba, impulsado por el fuerte incremento de la carne vacuna, cuyos cortes mostraron alzas muy por encima del promedio general.

El informe mensual del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), basado en una canasta ampliada de cortes, reflejó un aumento promedio del 8,2% respecto de octubre y una suba interanual del 72,8%, un nivel ampliamente superior a la inflación acumulada del período. En contraste, otras proteínas animales como el pollo y el cerdo mostraron incrementos interanuales alineados con el IPC general.

Este comportamiento dispar pone en cuestión la idea de que el aumento responda a un repunte significativo del consumo interno. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señaló que, si bien hubo una leve recomposición del poder adquisitivo, esa mejora resulta insuficiente para explicar la magnitud del ajuste en la carne vacuna frente al resto de los bienes y servicios.

Según la BCR, el principal factor detrás de la suba es la evolución del precio de la hacienda en pie, que comenzó a incrementarse a mediados de octubre. Ese aumento todavía no se trasladó de manera plena a los mostradores, debido a que los eslabones intermedios intentaron absorber parte del impacto para sostener el nivel de actividad, lo que derivó en un atraso estimado de entre 10 y 15 puntos porcentuales frente a los valores mayoristas.

En las últimas semanas, el precio del novillito liviano en el Mercado Agroganadero volvió a subir cerca de un 10%, mientras que la cotización en gancho mostró un alza cercana al 7,5%. Estos movimientos reflejan una presión persistente desde el origen de la cadena, que limita el margen de contención en los precios finales.

La BCR identificó factores estructurales de escasez de animales como el núcleo del problema. Entre ellos, se destaca el elevado precio del ternero, que enfrenta una oferta anual limitada frente a una demanda sostenida, lo que llevó sus valores a niveles históricamente altos. A esto se suman condiciones forrajeras favorables que incentivan la retención de hacienda y reducen la oferta inmediata para faena.

En ese marco, los analistas advierten que podría estar produciéndose un cambio transitorio en la estacionalidad de la oferta, anticipando subas de precios que habitualmente se observan más avanzado el año. El interrogante central pasa por la capacidad de los intermediarios de seguir amortiguando los aumentos sin afectar el ritmo de ventas, en un contexto sensible para el consumo.

Si bien en la tercera semana de diciembre no se registraron nuevas subas, los relevamientos privados muestran que la tendencia sigue activa en el promedio de las últimas semanas.

La visión de la Sociedad Rural
Desde la Sociedad Rural Argentina sostuvieron que el encarecimiento de la hacienda responde a la confluencia de factores climáticos, productivos y biológicos, en una etapa que definieron como de “profunda transición” para la ganadería. En su análisis, no se trata de un fenómeno coyuntural, sino del reacomodamiento de precios tras varios años de atraso frente a la inflación.

La entidad señaló que las políticas aplicadas entre 2019 y 2023 desincentivaron la producción y la inversión, generando una menor oferta que hoy se enfrenta a una demanda firme, tanto interna como externa. En ese sentido, advirtieron que la recomposición del sector demandará tiempo, dado que los procesos ganaderos están sujetos a plazos biológicos que no pueden acelerarse.

“Los precios actuales marcan el inicio de un nuevo ciclo, no su punto final”, concluyó la Sociedad Rural, al anticipar que el proceso de normalización podría extenderse entre dos y cuatro años, con impacto directo en los valores que enfrenta el consumidor.

Temas: #Economía

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