El Ministerio de Capital Humano presentó oficialmente el Centro de Formación de Capital Humano, una iniciativa orientada a brindar capacitaciones en oficios y competencias laborales alineadas con las necesidades reales del mercado. El objetivo central es facilitar la inserción en el empleo formal y reducir la dependencia del asistencialismo.
El anuncio fue difundido mediante un video institucional y respaldado por la ministra Sandra Pettovello, quien señaló que el programa busca “enseñar lo que el mercado necesita” y ofrecer herramientas concretas para que más personas accedan a trabajo genuino. La propuesta se inscribe dentro de la estrategia del Gobierno nacional de promover la capacitación productiva y el vínculo con el sector privado.
Desde la cartera indicaron que los cursos estarán orientados a perfiles técnicos y oficios con rápida salida laboral. En ese marco, se firmó un convenio con Metrogas para impulsar la formación de nuevos gasistas matriculados a través del curso “Instalando Calor Seguro”. El acuerdo fue rubricado por Pettovello y el director general de la empresa, Sebastián Mazzucchelli.
La capacitación se dictará de manera presencial en el Centro de Formación Laboral en Oficios reacondicionado por el Ministerio en el antiguo Instituto Garrigós, en el barrio porteño de La Paternal. Tendrá una duración de cuatro semanas y contará con cinco módulos obligatorios y uno optativo, con contenidos técnicos, normativos y de buenas prácticas profesionales.
Al finalizar el curso, los participantes podrán iniciar el trámite para obtener la matrícula de gasista de segunda y/o tercera categoría, un requisito clave para desempeñarse bajo estándares de seguridad. Para completar el proceso, deberán concurrir a centros de formación profesional municipales o de la Ciudad de Buenos Aires.
Según datos oficiales, el programa ya alcanzó a más de 8.400 estudiantes en 264 establecimientos educativos, con la participación de casi 300 voluntarios. En la edición 2024, el 85,6% de los asistentes consideró que la capacitación representó una salida laboral concreta, mientras que el 89% desconocía la posibilidad de matricularse con el título secundario.
Desde el Gobierno destacan que este tipo de iniciativas buscan consolidar un cambio de paradigma: pasar de la asistencia permanente a la formación para el trabajo, con el sector privado como aliado estratégico.